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Rasputín Nro. 2
Juan Manuel Arias Castro
¡Quintanita qué vil es Rasputín No. 2 Quintanita!. A falta de argumentos serios, arremetió y atacó gratuitamente a varios personajes cruceños. Con esa sorpresa nos tomó a todos, cuando sin ningún otro motivo que no sea el de destruir a todos aquellos personajes que se opongan o que piensen distinto al Movimiento al Socialismo, atropellaron y ofendieron nuevamente a los bolivianos.
Qué vil es Rasputín No. 2, que nuevamente utilizó la mentira, la diatriba y la injuria para intentar desprestigiar a profesionales que se han ganado el respeto de los cruceños y bolivianos por su valioso aporte a los distintos temas que hoy son agenda obligada de cualquier discusión política seria que lleva adelante en el país.
Qué vil es Quintanita, que nuevamente y como can de caza y mandado por sus jefes circunstanciales, usa nuevas mentiras y acusa de empleados de organismos internacionales a valiosos ciudadanos cruceños como ser Juan Carlos Urenda, Carlos Hugo Molina y Roberto Barbery.
Qué irónico que justamente sea él, Quintanita, quien fue miembro de una ONG que ocupa la cartera de Ministro de la Presidencia, acuse a ilustres personajes, cuando todo el mundo sabe y conoce que además es empleado y lobista del magnate George Soros, de quien se dice es dueño de varias concesiones mineras en Potosí y de grandes extensiones de tierra para uso especulativo en el oriente boliviano. ¡Qué irónico!. En todo caso Juan Evo debería recordar que Rasputín No. 2 fue funcionario del Ministerio de Defensa en el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada y que seguramente él en persona comandó las violentas represiones que hizo contra el pueblo ese periodo constitucional.
Y es que a Quintanita le gusta la mentira y la destrucción de toda la oposición al MAS, sea ésta como partido político, como intelectual, como empresa o como región. Citemos algunos ejemplos: el escribidor de esta columna hace más de un año sufrió ataques que se hicieron públicos, que luego se convirtieron en juicios penales presentados por el mismísimo Rasputín y que ocho meses después fueron rechazados en la justicia, por falta de pruebas. Poco tiempo después, otra vez Rasputín, con mentiras atacó a Petrobras y al Presidente del Comité Cívico sin pruebas. Acusó a ENTEL sin pruebas. Acusó a Ferrocarril sin pruebas y así podemos construir una larga lista de acusaciones y mentiras de Rasputín, todas sin evidencias.
Claro, mintiendo y desprestigiando es fácil destruir. Pero nuevamente este oscuro personaje se equivoca y ataca a las personas erradas.
Y aunque todos conocemos la trayectoria de los tres personajes cruceños anteriormente nombrados, no se puede dejar de mencionar alguna de las cualidades de un abogado como Juan Carlos Urenda Díaz. Una de las mentes más brillantes de Santa Cruz y del país, formado en la Universidad Gabriel René Moreno, con un Máster en Comercio y Banca Internacional de la American University y un Máster en Derecho de la Universidad de Harvard.
Rasputín, te cuento que este amigo al que has atacado y que mientes al decir que es un empleado de no sé quién afuera, tiene escrito y publicado más de cinco libros sobre autonomías, más de un centenar de artículos de prensa y ha conformado el Consejo Ciudadano para la Reforma Constitucional. Este señor se gana la vida honestamente con su trabajo y es un hombre muy respetado por sus cualidades morales y sociales, que seguramente las ha aprendido de su cuna y de su familia. Juan Carlos ha sido atacado vilmente, intentando dañar su tan bien ganada imagen, con una acusación tan artera y sin duda alguna política.
La verdad es que Rasputín No. 2 no hace más que confirmar el empute que hay en Bolivia contra tanta mentira e injurias que permanentemente lanza de la gente del Movimiento al Socialismo que a falta de argumentos leales y legales recurre a estas armas infames e innobles del desprestigio, la mentira y la destrucción. Mal para ellos y bien para los seis departamentos que con esto confirman lo que todo el mundo está desconfiando. El Gobierno del MAS nos está llevando al odio y a la división del país.
“Felizmente cada día meten la pata y son burrísimos para hacer política”, dijo un buen amigo. ¿Cómo no? Chilindrina Rivero y Alejandro Almaraz siguen recibiendo sueldo de la ONG Cejis, el ex ministro Hugo Salvatierra de la ONG Alas. Muchos generales de las Fuerzas Armadas y de la Policía son empleados de PDVSA de Venezuela y Rasputín No.2 está tranquilo, no dice nada.
Ha llegado el momento de comenzar a cobrar las infamias y las mentiras que diariamente el gobierno y sus portavoces hace ante la opinión pública. Ha llegado el momento que el Presidente de la República responda al pueblo con la verdad, cómo quiere construir este país que se está despedazando a cada minuto y sería muy bueno que se contrate a los mismos médicos que trataron de esquizofrenia a Alejandro Almaraz y curen de las seguras enfermedades mentales que está sufriendo Rasputín No. 2 |