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 Política
El SÍ por la autonomía en la mira de analistas
Las razones que envuelven el beneficio de la autonomía encuentra valoraciones coincidentes. Nace una preocupación: alerta a los riesgos.
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“Yo no soy de Santa Cruz, pero no es necesario nacer en una tierra para amarla. Ya vivo 10 años, mis hijas han nacido acá. Con la autonomía sólo quiero el progreso de Bolivia”. Así manifiesta Malena Burgos su expectativa ante la autonomía, ajena ella al regionalismo o a los intereses políticos de las esferas de poder, que marcan las coyunturas decisivas para la vida del país.

El referéndum por la autonomía es un espacio de expresión que mantiene despierta la atención boliviana. ¿Acertada o no la demanda por el inicio de un proceso de autonomías departamentales?, seis analistas coinciden en que si, “el gran objetivo es, romper con el centralismo secante que por más de un siglo llevó a Bolivia a la postración económica y a gran injusticia social”, dice el economista Gary Rodríguez.

Las reivindicaciones del oriente boliviano -de donde nace la autonomía-, se remontan también en el tiempo, desde finales del siglo XIX Santa Cruz ya propuso e incluso luchó por ellas.

La aspiración de cambio no es nueva. Napoleón Pacheco, desde su experiencia económica rememora que “nuestro país tiene una tradición centralista muy arraigada que no ha tomado en cuenta demandas regionales legítimas. Le hablo como paceño -enfatiza- porque en La Paz somos víctimas del propio centralismo gubernamental. En este proceso de crisis estatal es importante pensar que así como en 1825 la voluntad de las regiones dieron origen a Bolivia, hoy en día es esa misma voluntad, en el proceso de descentralización, que debe permitirse constituir el país y generar un nuevo pacto social para seguir existiendo”. El historiador Alcides Parejas ve Bolivia tambaleante y la autonomía como una vía para sacar al país “de la obsolescencia”. “Es una nueva y tal vez una mejor forma de administrar el país”, acota el pensador.

Para Paula Peña, desde la mirada histórica propone que no se trata de que la lucha sea correcta, sino más bien de que “tiene una larga trayectoria y ahora que Santa Cruz es la primera economía de Bolivia, se hace una lucha mucho más fuerte, que las del pasado. No es lo mismo la lucha de Andrés Ibáñez de 1876, con una Santa Cruz de 15.000 habitantes o la de hoy que alberga al 25% de la población nacional.

Isaac Sandóval, abogado y escritor, atribuye el centralismo a la política secante del Estado que no expresa la voluntad de la nación, que nunca escuchó la voluntad de las regiones, grupos étnicos y clases sociales, un Estado al margen de la nación”, afirma.

Carlos Hugo Molina, abogado y ex prefecto, asegura que la autonomía “corresponde a una forma democrática participativa y una forma de ciudadanía que recupera valores y principios universales para el departamento”.

Entrevista

‘Para el Gobierno la autonomía va en contra de su proyecto centralista’
Napoleón Pacheco, economista, Fundación Milenium de La Paz

¿Cuáles han sido los aciertos y falencias de la lucha por la autonomía en su demanda?
El acierto ha sido poner en la mesa del debate el tema de la descentralización y autonomías que por mucho tiempo fueron olvidados, sobre los cuales no se debatió suficientemente durante mucho tiempo. La falencia, desde Santa Cruz el tema no fue presentado con una visión nacional, sino como una perspectiva estrictamente regional.

¿A dónde conduce la lucha por la autonomía?
Conduce a un proceso de reconstitución del Estado dando a las regiones competencias y una mejor asignación de los recursos, que debería suponer, por lo menos teóricamente, que vaya superando gradualmente los vicios centralistas en cuanto a la distribución de recursos.

Hay mitos que cunden producto de discursos reiterativos que salen del ámbito político. Por ejemplo: “La autonomía beneficia sólo a oligarcas, empresarios potentados, a los ricos del país...” ¿Esto es real?
Mentira, porque el proceso de demanda de descentralización y de autonomía en Santa Cruz es un proceso de carácter histórico que comenzó básicamente con la lucha por la regalías. Lo que pasa es que se ha manejado el discurso político de manera muy hábil para mostrar precisamente lo que usted dice. Y aquí amerita decir que el Gobierno tiene un proyecto político neoestatal y la recreación del neoestatismo es sólo compatible con un fuerte centralismo en decisiones políticas y económicas. Es por eso que para el Gobierno el planteamiento de autonomía va en contra de su proyecto centralista. El plan de desarrollo del MAS es decididamente centralista.

Otro mito: que hay varias autonomías, departamental, provincial, barrial, entre otras segmentaciones. ¿Son reales?
Es parte del discurso político para oponerse a la demanda de autonomías. Porque si uno ve con la perspectiva histórica un proceso autonómico como el que está planteando el Gobierno, eso inevitablemente podría desembocar en la desintegración de este país. El proceso autonómico en función primero de los departamentos es el primer paso que se tiene que dar. La experiencia histórica en el tiempo deberá decir qué departamentos, van a tener mayor o menor descentralización, producto del proceso. Pero, en un país caracterizado por la segmentación, la pérdida de institucionalidad, el surgimiento de caciques regionales, plantear un proceso de ese tipo es un suicidio nacional.

Otro mito: “la autonomía beneficiará sólo a los departamentos productores, los grandes, los que mueven la economía. Los chicos, deprimidos, perderán”. ¿Es real?
Es completamente falso. Es parte del discurso político. El proceso de autonomía tiene que encontrar una fórmula que permita, no le digo el equilibrio regional porque eso es imposible, en ningún país hay completo equilibrio regional, pero sí que permita una transferencia de recursos a aquellos departamentos muy atrasados. Esa es la fórmula para superar este problema.

¿Qué riesgos enfrenta el proceso hacia la autonomía?
Enfrenta la oposición del Gobierno en su visión centralista de gestión de la economía. Por otra parte, que el discurso en pro de las autonomías no tenga la capacidad de mostrar al país que no es sólo una demanda de Santa Cruz, sino nacional, que cada región, cada departamento necesita un proceso en diferentes grados, pero de esa naturaleza. Si no lo hace, ese discurso antiautonomista de que sólo se favorece a las oligarquías, al empresariado privado, puede llegar a predominar. En La Paz hay varias manifestaciones en ese sentido.

¿Qué se debe hacer para consolidar la autonomía después del 2 de julio?
Ganando el sí, al día siguiente hay que empezar a trabajar inmediatamente en un esquema que permita la aplicación inmediata del proceso de la autonomía y esto significa discutir con el Gobierno temas fundamentales como la asignación de recursos, de competencias, transferencia de recursos al Gobierno central y a las regiones más pobres.

¿La Asamblea Constituyente deberá ser el escenario?
La aplicación de un proceso de descentralización o de discusión de las bases tiene que comenzar simultáneamente a la discusión que se genere en la Asamblea Constituyente. No se olvide que en la Asamblea pueden haber corrientes muy fuertes que se opongan al proceso. Entonces, en última instancia, si uno ve en perspectiva política, el planteamiento centralista del gobierno del señor (Evo) Morales, si su gobierno pierde en el referéndum respecto a las autonomías, su última carta va a ser que la Asamblea Constituyente pueda, no le digo anular el proceso autonómico que se logre, pero si atrasarlo, puede modificarlo y cambiar su propia naturaleza. El tiempo es elemento a tomar en cuenta para empezar a trabajar inmediatamente en este punto.

Si el Gobierno pierde en el referéndum, su última carta va a ser que la Constituyente pueda atrasar, modificar o cambiar la naturaleza autonómica.
Algunos ciudadanos explican su opción por el SÍ, qué entienden acerca de la autonomía y proyectan su concepto a la realidad de Bolivia y de sus vidas cotidianas

Gilberto cuÉllar
Comerciante

Necesitamos autonomía. Yo estoy consciente de que es una decisión muy buena para Santa Cruz. Tendremos los recursos económicos más cerca y frescos para poder distribuirlos hacia las provincias y en la ciudad. El beneficio va a ser general.

Horacio castedo
Mecánico automotriz

Manejaremos nuestros recursos solos. Los beneficios serán muchos, más y mejor salud y educación, aunque depende de los que manejen también el dinero. Se ocuparán buenos gobernantes que tendremos el privilegio de elegir. Ya no vendrán a dedo.

Deysi suÁrez
Vendedora de cosméticos

Necesitamos tomar nuestras propias determinaciones. Tenemos muchos recursos que podemos administrar mejor. Los recursos tardar en venir desde el Gobierno central hacia Santa Cruz. Si nos administramos va a florecer nuestra ciudad.

Malena Burgos
Auditora financiera

Mi voto es Sí porque estoy en contra de la política de Evo Morales. De verdad estoy muy arrepentida de haberlo apoyado en alguna oportunidad. No creí que Evo Morales iba a vedernos así a Cuba y a Venezuela. No quiero que seamos esclavos de nadie.

Adolfo hoyos
Agricultor

La autonomía es necesaria para Santa Cruz que va a tener lo que le pertenece. Los recursos ya no se van a ir al centralismo que nos devuelve una mísera parte. La vida va a cambiar. Los recursos económicos se distribuirán incluso en las provincias.

Andrea costa
Odontóloga

Estoy en contra del centralismo. Debemos tener la decisión de poder gobernar el dinero con una distribución más justa del ingreso de Santa Cruz. Yo soy brasileña de nacimiento, boliviana por matriomonio y elección. Hay que trabajar por Santa Cruz.

Ciro fernÁndez
Profesor

Basta de centralismo, de que se roben los recursos del pueblo, Santa Cruz quiere ser independiente en el manejo de sus recursos para progresar. La gente de otros lados se va a venir al ver el progreso. De hecho una pequeña Bolivia ya está en Santa Cruz.

RenÉ prado
Industrial

Lo que se recaude en los departamentos beneficiará a los habitantes y estantes de todos los departamentos. Eso hará que el país se supere en caminos, salud, educación... El dinero ya no irá al Gobierno central, no habrá riesgo de que se duerma o tergiverse.

Deni sse arancibia
Egresada de Economía

Necesitamos que nuestra gente tenga mejor educación y salud. Somos capaces de gobernarnos por eso queremos autonomía. La autonomía va a afectar a todo el país. Por lo menos 7 departamentos van a decir Sí, los que quieran porque estamos en democracia.

Juan castro
Tractorista

Yo vengo de Cotoca y voy a votar por el Sí. Puede que sirva para todos y que se componga la vida de los trabajadores que tenemos derechos como todos. Yo creo que vamos a tener más atención de los empresarios y más trabajo para todos.

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